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lunes, 8 de abril de 2024

LEVÍTICO 17

 


COMENTARIOS

En este capítulo veremos algunas ordenanzas de parte de Dios para su pueblo (17:2) y para los extranjeros que vivían en medio de ellos (17:8). Dios establece la manera como se le debe adorar, esto era muy importante para los hijos de Israel, ellos debían aprender y entender que al Dios que se acercaban, no podían adorarlo en sus términos, ni tampoco como los pueblos paganos hacían con sus “dioses” (Éxodo 13:24, 34:15), ya que al hacer esto ellos habían sacrificado sus sacrificios a los demonios (17:7)


A su vez el estudiar este capítulo, nos permite entender que de igual manera, la Iglesia, como pueblo de Dios, es llamada a conocer a su Dios, y adorarle buscando el consejo de su Palabra y la guía del Espíritu Santo, para una adoración en Espíritu y en verdad (Jn 4:23). Lo cual implica que la adoración que a Dios, le agrada es aquella que le es dada, por parte de aquellos que él ha escogido, que tienen el Espíritu morando en ellos, y que se reúnen para juntos rendirle adoración con sus vidas, servicio y alabanza. A su vez Dios se agrada de la adoración que está basada en su Palabra pues allí él nos da las instrucciones de cómo podemos acercarnos a Él.


Cuando los pueblos paganos hacían sacrificios a sus ídolos, lo hacían a los demonios, y Dios le advierte a su pueblo que ellos al caer en la idolatría habían cometido ese pecado. En el Antiguo Testamento se relaciona la idolatría “adorar a falsos dioses”, con la fornicación, es por ello que se menciona “tras de los cuales han fornicado”, Dios es como el esposo de su pueblo, y solo a Él le deben adorar, cuando su pueblo adora a otros dioses comete un “adulterio espiritual”, cuando va tras dioses ajenos y les sirve, esta siendole infiel a Dios. 


Pero tambien es importante mencionar que dicha fornicación, tambien se daba de manera fisica, debido a que los pueblos cananeos cuando hacian sus sacrificios a sus dioses, tambien tenian relaciones sexuales con las sacerdotisas, y la ofrenda que daban era su semillas es decir “su semen”, a esto se le llamó “cultos de la fertilidad”, el ofrendante de esta manera según ellos obtenia la bendición sobre sus cosechas.


El Apóstol Pablo es su primera carta a los Corintios menciona:


 ¿Qué digo, pues? ¿Que el ídolo es algo, o que sea algo lo que se sacrifica a los ídolos? Antes digo que lo que los gentiles sacrifican, a los demonios lo sacrifican, y no a Dios; y no quiero que vosotros os hagáis partícipes con los demonios. No podéis beber la copa del Señor, y la copa de los demonios; no podéis participar de la mesa del Señor, y de la mesa de los demonios. ¿O provocaremos a celos al Señor? ¿Somos más fuertes que él?

 (1 Corintios 10:19-22)


En la iglesia de Dios, si bien ya no adoramos imágenes de dioses paganos, podemos caer también en la idolatría, cuando caemos en pecado sexual, es decir cuando fornicamos y presentamos nuestros cuerpos que han sido unidos al Señor en nuestra conversión, para ser unidos en una relación de fornicación. El creyente debe recordar que ahora tiene un nuevo dueño, que ha sido comprado por un precio, y que ahora es llamado a glorificar a Dios con el espíritu pero también con su cuerpo (1 Cor 6:15-20)


LOS TÉRMINOS DE DIOS PARA EL CULTO

  • “Jehová habló” (v.1), Dios como la máxima autoridad de su pueblo, esta como Rey, dando ordenanzas a través de Moises, estas leyes no eran invención de Moises, eran dadas por el mismo Dios para su pueblo en el desierto.

  • Ninguno estaba excluido de estas leyes, tanto Moises, Aaron, sus hijos y toda la nación (v. 2)  debían someterse a estas leyes dadas por Dios.

  • Cuando hablamos de culto, nos referimos al servicio a Dios y a la adoración. En este capítulo 17, encontramos la siguiente división, la cual nos permitirá entender mejor el texto.


  1. Los sacrificios de sangre son solo para Jehova (v. 3-9)

1.1. Destinatarios: Los Hijos de Israel y los extranjeros (v. 3 y 8)

1.2. Mandato: Los sacrificios debían ser traídos al tabernáculo (V. 3-4 y 5a)

1.3. Culpa: “Será culpado de sangre” (v.4)

1.4. Sentencia: “ será cortado de su pueblo” (v.4 y v.9)

1.5. Propósito: 

  • Traigan sus sacrificios a Jehová (v. 5)

  • No adoren a falsos dioses “demonios” (v. 7)


  1. La ordenanza de no comer sangre (v. 10-12)

2.1. Destinatarios: Los Hijos de Israel y los extranjeros (v. 10)

2.2. Mandato: No comer sangre (v. 10 y 12)

2.3. Razón: “os la he dado para hacer expiación sobre el altar” (v. 11)

2.4. Sentencia: “será cortado de su pueblo” (v. 10b)


  1. La sangre derramada debe ser cubierta (v. 13-14)

3.1. Destinatarios: Los hijos de Israel y los extranjeros (v. 13)

3.2. Mandato: Si derramas sangre para comer, la cubrirá con tierra (v. 13b)

3.3. Razón: “la vida de toda carne, en su sangre” (v. 14)

3.4. Sentencia: “será cortado de su pueblo” (v. 14b)


  1. La ordenanza de no comer animales muertos (v. 15-16)

4.1. Destinatarios: Los hijos de Israel y los extranjeros (v. 15)

4.2. Advertencia: no comer animales muertos (Lev 11:39-40) (v. 15b)

4.3. Razón: se haría inmunda (v. 15c)

4.4. Mandato: lavarse y lavar sus vestidos para ser limpia, si no quedará inmunda (v. 16)



LEVÍTICO 16

 


EL GRAN DIA DE LA EXPIACIÓN

  • El Gran día de la Expiación era un día muy especial en el calendario de Israel, en el capítulo 16 de Levítico, Dios establece este día para hacer expiación, una vez al año por todos los pecados de Israel (Lev 16: 34), este día se realizará el mes séptimo a los diez días del mes (16:29; 23:27), este día los hijos de Israel tenían que guardar reposo, afligir sus almas, y hacer ofrendas (16:29; 23:27-32), era un día en el cual se recordaban los pecados del pueblo, y en el cual serán limpios de todos sus pecados (Lev 16:30).

  • Aarón realizó el primer día de la expiación como sumo sacerdote, y después de él sus hijos que lo iban a preceder (Lev 16:32). La expiación sería realizada por el santuario santo (16:16a) y el tabernáculo de reunión (16:16b), también se haria expiación por el altar (16:18-19), por los sacerdotes (16:3, 6, 11) y por todo el pueblo de la congregación (Lev 16:21-24), tal como Dios le había indicado a Moises a realizarse una vez al año (Lev 16:33-34)

  • La palabra "expiación", aparece 15 veces en este capítulo y la palabra "reconciliación", aparece 3 veces. La Palabra expiación, es en hebreo "Kafar", significa cubrir, expiar, aplacar o cancelar, apaciguar, aplacar. verbo que también significa: cubrir, perdonar, expiar, purificar, reconciliar, satisfacción. En un nivel básico, la palabra transmite la noción de cubrir, pero no en el sentido simple de ocultar. Antes sugiere la imposición de algo para modificar su apariencia o naturaleza.


ADVERTENCIAS Y REQUERIMIENTOS PARA LOS SACERDOTES

  • Dios le habla a Moises, después de la muerte de los hijos de Aarón (Lev 10), cuando Nadab y Abiú se acercaron con fuego extraño y murieron.

  • Jehová le dice a Moises, que le diga a Aarón que no ingrese al lugar Santísimo siempre, debido a que su presencia se manifestaria, y corría el riesgo de morir (Lev 16:2, 13). Vemos aquí que Dios protege a Aarón de su presencia, en ese sentido la presencia de Dios era "peligrosa", frente al pecado que podría haber aún en el sumo sacerdote. Debemos recordar que en el Monte Sinaí, Dios había prohibido al pueblo y aun a los sacerdotes subir al monte, para evitar causar en ellos estrago (Ex 19:24).

  • A partir de este momento Aarón y todos sus sucesores, tendrían como mandato, el solo entrar al lugar Santísimo una vez al año, en este día donde se llevaba a cabo "El Gran Día de la Expiación o YOM KIPPUR" (Lev 16:34). 

  • Esto nos recuerda que el hombre pecador no podía tener acceso a la presencia de Dios. Dicho velo que nos separaba de la presencia de Dios, fue rasgado por el Señor Jesus (Mc 15:38), al morir en la cruz. Él nos abrió un camino nuevo y vivo, El cual es Él mismo, a través del cual podemos acercarnos a la presencia de Dios (Heb 10:19-20).

DETALLES DE LOS SACRIFICIOS EN EL DÍA DE LA EXPIACIÓN

  1. Aarón traia un becerro para expiación y un carnero para holocausto como sacrificios por el y su casa (16:3)

  2. Aaron sacrificaba el becerro de la expiación por él y su casa (16:6 y 11)

  3. Aarón traía para el pueblo 2 machos cabríos para expiación y un carnero para holocausto (16:5)

  4. Aaron sacrificaba el macho cabrío del pueblo, que había caído en suerte por Jehová (16:9)

  5. Aaron tomaba el incensario de oro, lo llenaba con las brasas del fuego del altar de oro, y con su puño lleno del perfume aromático molido, lo llevaba detrás del velo, ponía el perfume sobre el fuego delante de Jehová, y la nube del perfume cubria el propiciatorio (Lev 16:12-13)

  6. Tomaba de la sangre del becerro y del macho cabrío de la expiación y la rociaba con su dedo 7 veces sobre el propiciatorio, desta manera hacía expiación por el santuario y el tabernáculo de reunión (Lev 16:14-15)

  7. Tomaba de la sangre del becerro y del macho cabrío y la ponía sobre los cuernos del altar de oro, y la esparcía sobre el altar siete veces, de esta manera hacía expiación por el altar (Lev 16:18-19)

  8. Se traía el macho cabrío vivo, el que había salido por suerte para Azazel, y que sería abandonado en el desierto (Lev 16: 10, 20). Aarón ponía su mano sobre la cabeza del animal, y confesaba todos los pecados, rebeliones e iniquidades del pueblo de Israel, y los ponía sobre la cabeza del macho cabrío. Luego se dejaba ir al animal por el desierto, a tierra inhabitada (Lev 16:21-22).

  9. Luego Aaron regresaba al Tabernaculo se quitaba sus vestidos, se limpiaba, luego se vestia nuevamente y tomaba los 2 carneros, de el y del pueblo, y hacia el HOLOCAUSTO por El y por el pueblo (Lev 16: 23-24)

  10. Aaron quemará la grosura del sacrificio por el pecado (Lev 16: 25)

  11. Finalmente sacaban fuera del campamento el becerro y el macho cabrío inmolados por el pecado, y quemaban su piel, su carne y su estiércol (Lev 16:27, comp. Heb 13:11-15).


ENSEÑANZAS EN RELACIÓN AL SACRIFICIO DE CRISTO

  1. La sangre de animales sólo podía limpiar lo externo pero no podía cambiar el corazón ni limpiar lo interno, pero el sacrificio de Cristo, si lo hace (Heb 9:11-14)

  2. En el gran día de la Expiación, el pueblo recordaba cada año que eran pecadores y que necesitaban ser perdonados, los sacrificios de animales solo cubrían el pecado de manera temporal; pero Cristo se presentó por nosotros ante Dios, y se ofreció sólo una vez, al morir en la cruz, ofreció su cuerpo como ofrenda por el Pecado, y quitó el pecado de manera total y permanente (Heb 9:24-28)

  3. Ahora podemos acercarnos con confianza delante de Dios, a través de Cristo, el es nuestro salvador, y quien nos reconcilia con el Padre (Heb 4:16; Heb 10:19-22)

  4. Como creyentes necesitamos cada día acercarnos y confesar nuestras faltas, reconociendo nuestros pecados, pero también con la seguridad que tenemos un abogado en Cristo (1 Juan 1:8-10 y 2:1)

jueves, 4 de abril de 2024

LEVÍTICO 15


Comentario

En el capítulo 15, se nos menciona en qué casos el hombre y la mujer eran impuros físicamente, y como tenía que ser el procedimiento de limpieza y purificación; tanto en el caso del hombre que tuviera flujo o emisión de semen (Lev 15:2, 16); la mujer cuando tuviere flujo de sangre (Lev 15:19) y el varón que tuviera relaciones con mujer que estuviera en su periodo menstrual (Lev 15:24).

Recordemos que el propósito de Dios para su pueblo, es que ellos fueran diferentes a las demás naciones, ellos debían ser santos, no debían adorar a Dios como lo hacía las demás naciones a sus dioses, Moisés dirige esta advertencia tanto a la primera como a la segunda generación de Israelitas que finalmente cruzaron el Jordán:

“'No te inclinarás a sus dioses, ni los servirás, ni harás como ellos hacen; antes los destruirás del todo, y quebrarás totalmente sus estatuas(Éxodo 23:24)


“Cuando Jehová tu Dios haya destruido delante de ti las naciones adonde tú vas para poseerlas, y las heredes, y habites en su tierra, guárdate que no tropieces yendo en pos de ellas, después que sean destruidas delante de ti; no preguntes acerca de sus dioses, diciendo: De la manera que servían aquellas naciones a sus dioses, yo también les serviré. No harás así a Jehová tu Dios; porque toda cosa abominable que Jehová aborrece, hicieron ellos a sus dioses; pues aun a sus hijos y a sus hijas quemaban en el fuego a sus dioses” (Deut 12:31)

Las naciones cananeas, a las cuales el pueblo de Israel se dirige, practicaban el “Culto a la fertilidad”, en las cuales ellos tenían relaciones con las sacerdotisas, y dando su semilla “semen”, creían que recibirían bendición o fructificación sobre sus cosechas.

Por otro lado vemos que tanto el semen como la sangre mencionados en este capítulo, tienen relación con la vida. Cabe recalcar que el flujo y la emisión de semen, que se daban de manera natural o en un contexto de relación sexual en el matrimonio, no era pecado, Dios bendice la unión matrimonial y el lecho sin mancilla, es decir cuando sus hijos practican las relaciones sexuales dentro del contexto de matrimonio y bajo sus directrices.

El apóstol Pablo hace mención en su primera carta a los Tesalonicenses:

“La voluntad de Dios es que sean santos, entonces aléjense de todo pecado sexual. Como resultado cada uno controlará su propio cuerpo y vivirá en santidad y honor, no en pasiones sensuales como viven los paganos, que no conocen a Dios ni sus caminos (1 Tes 4:3-5)

Y el autor de Hebreos menciona:

“Honren el matrimonio, y los casados manténganse fieles el uno al otro. Con toda seguridad, Dios juzgará a los que cometen inmoralidades sexuales y a los que cometen adulterio”

(Heb 13:4)

De la misma manera el periodo de menstruación de la mujer no era considerado pecado, pues era algo natural en la mujer. Pero si tanto la emisión de semen como el flujo de sangre hacia al israelita “ceremonialmente impuro”, es decir lo incapacitaba de poder participar de la liturgia y de entrar al tabernáculo de reunión. Entonces ninguno de estos flujos hacía pecador a un Israelita pero en el contexto de la Ley, si los hacia impuros físicamente lo cual los imposibilitaba de poder entrar en el tabernáculo y participar del culto a Dios. Las naciones paganas en sus cultos a sus dioses, si derramaban el flujo de sus cuerpos, Dios quería dejar claro a su pueblo que ellos no debían hacer así con Dios.

Es por ello que tanto el varón como la mujer, después de haberse limpiado de su flujo, tenia que contar siete días desde su purificación, lavar sus vestidos y su cuerpo en aguas corrientes y seria limpio; y al octavo día podía recién participar de la liturgia, presentando sus dos tortillas o palominos, y el sacerdote le purificará de su flujo delante de Jehová (Lev 15:13-15; 28-30), una vez purificados podrían entrar al tabernáculo de reunión, donde moraba la presencia de Dios.

“Así es como ustedes protegerán al pueblo de Israel de la impureza ceremonial. De lo contrario, ellos morirían, porque su impureza contaminaría mi tabernáculo que está en medio de ellos” (Levítico 15:31 - NTV)


En el Contexto del Nuevo testamento, vemos el caso de la mujer que sufría de Flujo de sangre (Mc 5:25-34), entendemos mejor su sufrimiento al pasar tanto tiempo en esa situación, y ser considerada impura, sin poder participar de las ceremonias ni poder entrar al templo; el Señor Jesús, no se escandalizó de haber sido tocado por ella, él no se contaminó con ella, más bien ella fue limpia y salva al tocarlo, a aquel que es la fuente de la vida, y quien nos limpia y purifica de toda contaminación.

Los religiosos de la época, hacían mucho énfasis en la limpieza externa y se habían olvidado de que lo que a Dios más le importaba era la limpieza interna (Mc 7:1-7), el Señor los va a reprender con las siguientes palabras:

»¡Qué aflicción les espera, maestros de la ley religiosa y fariseos! ¡Hipócritas! ¡Pues se cuidan de limpiar la parte exterior de la taza y del plato pero ustedes están sucios por dentro, llenos de avaricia y se permiten todo tipo de excesos! ¡Fariseo ciego! Primero lava el interior de la taza y del plato, y entonces el exterior también quedará limpio” 

(Mt 23:25-26 - NTV)



miércoles, 3 de abril de 2024

LEVÍTICO 14

COMENTARIO:

En el capítulo 14 del libro de Levítico encontramos las leyes para el leproso cuando se limpiare (14:2), tanto en el caso del que tuviera recursos, como en el que fuera pobre (14:21); y las leyes de la casa en el caso tuviera plaga (14:33-53).El capítulo culmina resumiendo las leyes que se han visto tanto en el capítulo 13 y 14, que en realidad conforman un mismo bloque de leyes acerca de la lepra en el hombre, vestido y la casa; todas estas leyes tenían el propósito de cuidar la salud física del pueblo, pero a la vez de poder enseñarles cuando algo era inmundo y cuando algo era limpio. Dios era quien determinaba ello (Lev 14: 54-57).

Leyes para el Leproso cuando fuere limpio

  1. El que se limpia

  • Tenía que presentarse delante del sacerdote (14:2)

  • Luego de haber sido declarado limpio por el sacerdote, tenía que lavar sus vestidos, raerá su pelo y se lavará con agua (14:3 y 8)

  • Entraría al campamento y morará fuera de su carpa por siete días (14:8)

  • Al séptimo día raerá todo el pelo de su cabeza, su barba, sus cejas, y todo su pelo, y lavará sus vestidos y su cuerpo en agua, y será limpio (14:9).

  • En el día Octavo, tenía que tomar dos corderos sin defecto, una cordera de un año sin tacha, y 3  décimas de efa de flor de harina para ofrenda amasada con aceite y un log de aceite (14:10).

  1. El sacerdote

  • Examinaba al leproso fuera del campamento y determinaba si la plaga de lepra estaba sana.

  • Mandaba a traer 2 avecillas limpias, madera de cedro, grana e hisopo

  • Una de las avecillas era muerta en un vaso de barro sobre aguas corrientes, luego tomaba la avecilla viva, la grana y el hisopo y mojaba la avecilla viva en la sangre y rociaba siete veces sobre el que se purifica y “lo declaraba limpio”.

  • Luego soltaba la avecilla viva en el campo

  • Presentará al que se purifica, luego de los siete días de purificación, con las ofrendas solicitadas (14:11). 

  • Los tres animales eran para el sacrificio por la culpa, por el pecado y para holocausto respectivamente (Lev 14:12 y 19)

  • En el caso del primer cordero, era ofrecido como sacrificio por la culpa, junto con un log de aceite, como ofrenda mecida delante de Jehová (14:12)

  • Ponía un log de aceite y lo echaba sobre su palma de la mano izquierda y con su dedo de la mano derecha esparcia siete veces delante de Jehová (14:15-16).

  • El aceite también era puesto junto con la sangre sobre la oreja derecha, pulgar de la mano derecha y pie derecho (14:14 y 17) , y el resto del aceite era derramado sobre la cabeza del que se limpiaba (14:18).

  • De esta manera el sacerdote hará expiación y la persona será limpia.

En el caso que fuera pobre, el que se limpiaba:

  • Se repetía el mismo procedimiento, solo que la persona traia un cordero, una ofrenda de flor de harina amasada con aceite y un log de aceite, ademas traia 2 tortillas o palominos, para els sacrificio por el pecado y holocausto, en vez de taer dos corderos mas.

  • Al derramar el aceite sobre la cabeza del que se purifica, de esta manera era “reconciliado delante de Jehová” (14:29).


Palabras importantes que se relacionan con el sacrificio de Cristo en Levítico 14

Limpieza: Así como el leproso era sometido a un proceso de limpieza, para ser declarado limpio, es el Señor quien “nos limpia de toda maldad” a través de su sacrificio en la cruz (1 Jn 1: 9), recordemos las palabras del Señor al Leproso, cuando se acercó a él, preguntando que si deseaba podía limpiarlo y Jesus le respondio:“quiero, sé limpio” (Mc 1:41).

Purificación: el Señor es quien nos purifica, esto lo ha hecho cuando nacimos de nuevo y fuimos perdonados de nuestros pecados, el apóstol Pedro nos exhorta a no olvidar “la purificación de nuestros antiguos pecados” (2P1:9). La sangre de los animales podía purificar lo externo, pero la sangre de cristo puede purificar lo interno, darnos un nuevo corazón y traernos un perdón permanente (Heb 9:13-14)

Expiación: la palabra expiación significa la eliminación de la culpa o pecado a través de un tercero, el Señor Jesús pagó nuestra pena, y somos absueltos de toda culpa; el sacrificio de expiación por el pecado, tenía el propósito de quitar la culpa y dar reconciliación (Lev 9:7), esto lo hizo el Señor Jesús en la cruz, al llevar el en su cuerpo nuestros pecado (Heb 10:5-7)

Reconciliación: El Señor Jesús, es quien nos reconcilia con Dios, tenemos ahora paz con Dios a través de él (Rom 5:1); él es ahora nuestra Paz (Ef 2:14).

Sangre derramada: así como la sangre de los animales era derramada, y el animal ocupaba el lugar del que era limpiado y perdonado, de la misma manera el Señor tomó nuestro lugar en la cruz y derramó su sangre para darnos salvación; hemos sido elegidos por Dios padre, para ser rociados con la sangre de Cristo (1P1:2b). 

Animal liberado: así como el ave que quedaba viva era soltada (Lev 14:53), de la misma manera el Señor Jesús, se ha llevado nuestras culpa y pecados lejos de nosotros, ya no somos culpables pues Dios nos ha perdonado, ha olvidado y alejado nuestros pecados, él ha sepultado nuestras iniquidades y las ha echado a lo profundo del mar (Salm 103:12, Miqueas 7:18-19).

Aceite derramado: el aceite era un simbolo del Espiritu Santo, y lo que hace en la vida del creyente, el aceite se usaba para ungir y consagrar, y en el caso del leproso se derramaba sobre su cabeza para reconciliarlo delante de Jehová (Lev 14:29); de la misma manera el Señor ha derramado su Espíritu (Rom 5:5), con el cual somos aceptados como hijos adoptivos por Dios (Rom 8:15-16), nos ha sellado, y santificado por su Espíritu que mora en nosotros, para ser parte de su pueblo (2 Cor 1:21-22; 1 P 1:2a).


viernes, 29 de marzo de 2024

LEVITICO 12

 

LEYES DE PURIFICACIÓN (Lev 12:1-8)

  • La razón exacta de por qué se consideraba impuro el proceso de dar a luz quizás se vea más claramente en Levítico 15, donde cualquier emisión corporal convertía a la persona en ceremonialmente impura. Debido a que el proceso de dar a luz involucra no solamente la sangre, sino que también otros fluidos, y la descarga puede durar por varios días, tal vez esta sea la razón que amerite un sacrificio de purificación y un período largo de aislamiento y exclusión del culto (12:4).


  • Para la mentalidad moderna es difícil entender el asunto de la impureza ceremonial que está muy presente en el mundo antiguo (Lv 15:19-30). Con toda certeza podemos afirmar que este capítulo no tiene contenido   negativo hacia: 


1. Las mujeres (cf. Gn 1:26-27) 

2. El sexo (cf. Gn 1:28) 

3. Los hijos (cf. Gn 33:5; 48:9; Sal 127:3-5) 

4. El dar a luz


  • Según la ley, el niño recién nacido tendría que ser circuncidado al octavo día, este símbolo se remonta desde el pacto Abrahamico, como señal de dicho Pacto (Gn 17:9-14). La Biblia nos hace mención en Ga 4:4, a que el Señor Jesucristo fue “nacido bajo la ley”, haciendo referencia a que el se somete a ella de manera voluntaria, como el Señor mismo lo menciona, el no vino a abrogar la ley sino a cumplirla (Mt 5:17).


  • Vemos en Lucas 21:22, que se hace mención a que luego que se cumplieron los días de su purificación, entendemos esto, a la luz de levítico 12, que se hace referencia a los días de la purificación de Maria después de haber dado a luz a Jesús. Se hace mención en Lc 12:21, que cumplidos los 8 días Jesus fue circuncidado, y que el y sus padres, fueron al templo para ofrecer el sacrificio conforme a lo que decía la ley (Lc 12:24), se hace mención que ofrecen un par de tórtolas o dos palominos, como lo establecia la ley en Lev 12:8, para aquellas personas que no podían ofrecer un cordero.